Una de las tortugas gigantes de Los Galápagos que examinó el científico británico Charles Darwin en 1835 en una expedición a ese archipiélago está por cumplir 175 años, convirtiéndose en la criatura más antiguaya de la Tierra.
El periódico inglés The Times informó que la tortuga llamada Harriet tenía cinco años cuando Darwin la examinó hasta por debajo de la lengua en su viaje a Galápagos.
El especimen, que se encuentra en Australia, fue uno de los cuatro que recogió el científico en su famosa expedición a las Galápagos y que transportó en su buque expedicionario, el "Beagle", hasta el puerto inglés de Falmouth, adonde llegó en octubre de 1836.
Harriet es cuidada por expertos australianos desde 1841, cuando supuestamente la llevó a aquel continente uno de los compañeros de viaje de Darwin llamado John Wickman.