Optimista, con el pecho inflado y dispuesto a dejar a Chilito sin mundial, llegó a Chago City el seleccionado ecuatoriano con su técnico cafetero Luis Fernando Suárez, que contó: "Pese a que estamos clasificados hemos venido acá a ganar".
El DT, quien condujo a los "monitos" a su segundo mundial al hilo, cree que sus dirigidos se jugarán la vida en el Nacional. "Conversé con mis jugadores y les inculqué que el partido hay que tomárselo con toda la seriedad del caso", puntualizó Suárez.
Con respecto a comentarios de la prensa extranjera que lo ha criticado por no traer hasta Chile a sus principales figuras, el colombiano fue enfático: "La gente puede opinar lo que quiera, el técnico soy yo y pongo a quien a mí se me ocurra. Todos mis jugadores son iguales y capaces de jugar".
Finalmente el DT se agrandó y dijo que como equipo mundialista no pueden guatear en Ñuñoa. "Estamos clasificados y eso nos da mayor responsabilidad porque ahora los ojos del mundo están puestos sobre nosotros", finalizó.