La reina Isabel II de Inglaterra se compró una inmensa playa de estacionamiento por 58 millones de libras esterlinas (cerca de 100 millones de dólares), para arrendarla a 8 millones de verdes por año.
El lugar, que puede albergar a 18.000 tocos, será alquilado a la compañía automotriz Honda como garaje para sus vehículos y las monedas irán a parar a la Corona británica.
El parque de estacionamiento se encuentra en la localidad de Avonmouth, en Bristol (sur de Inglaterra), y se suma a una lista de propiedades y tierras que posee doña Chabelita en su país.
La monarca, la mujer más rica y con más posesiones territoriales en Gran Bretaña, cuenta con una patrimonio inmobiliario valuado en 10.000 millones de dólares.
Howard Richards, de la compañía Drivers Jonas, que asesora a la soberana en materia de inversión, declaró que la reina "tiene un gran ojo para las inversiones inmobiliarias".