Las autoridades de Migración de Honduras negaron ayer el ingreso al país de otros 105 chilenos que pretendían desde este país viajar a Irak para trabajar como guardias de seguridad.
Los chilenos esperaban desde el martes su ingreso en Costa Rica, pero se les aplicó el mismo criterio que a los 106 criollos que están en Honduras desde el 7 de septiembre pasado: Usaron visa de turista para ser entrenados como mercenarios.
Por esta razón, el Gobierno les había dado plazo hasta el viernes pasado para ahuecar el ala. Pero al intentar salir por Nicaragua, se les negó el permiso.
Los rambos regresaron el mismo viernes a Tegucigalpa, luego que a las autoridades se les ablandara el corazón y les autorizara su permanencia en el territorio nacional por 15 días más.