Una anciana a la que sólo se conoce como la "Abuelita Rosa" se hizo acreedora del premio Gurú de Carlos Pinto, tras ser detenida en los últimos días por andar vacunando a medio centro de Santiago con el "cuento del tío". La veterana cumplió el terrible récor de 51 años timando incautos.
Fue imputada y tendrá que poner la mosca cada 15 días. A sus víctimas las busca en los cajeros automáticos del centro de Chaguito, para quitarles su buen montón de lucas, como ocurrió la última vez.
La abueli tiene más verso que opinólogo con la pipa para meterle la mula a cuanto despistado camina por la ciudad. Como cuentera profesional sacó ficha por allá por los años '50.
Su última víctima fue una loléin que salía de un cajero automático en calle Bandera. Allí la teclita la trabajó de analfabeta y le pidió una dirección a la despistada muchacha. A mitad de camino le hizo la misma pregunta a un gil que resulta ser su compinche y que se ofrece a acompañarla. En el camino la mujer comenta que tiene un boleto ganador de un juego de azar y pide a ambos que lo corroboren. Una vez que lo han hecho, la "viejecita" clama a la víctima que cobre el gordo a cambio de una parte, onda fifty, fifty, como es justo.
Na' de tonta, la tecla exige dinero como garantía de que volverá con "El premio", a lo que la muchacha accede. Lo mismo hace el palo blanco, que le pasa un fajo de billetes y su carné, en señal de confianza.
La chiquilla cae y se convierte en una víctima más de la "Abuelita Rosa". ¡Chiaaaa!.