|
|
| 24 de Septiembre de 2005 | |||
|
|||
| BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Trabajadores de Casa de la Cultura de San Beka lo encuentran livianito, pero se cabrearon de escucharlo Fantasma pianista desafina más que negro Miguelo Gasparín buche mosquea a guardias y jardineros Ricardo Manzur C
Los trabajadores de la vetusta casona, construida en la primera mitad del siglo XIX por la pirula familia García de la Huerta, juran que el docto fantasma no sólo toca el instrumento más desafinado que Miguelo, sino que es terrible de chacotero y anda pegándoles cachamales a los jardineros, escondiéndoles el tonto de goma a los guardias y tocándole el hombro a las chiquillas del aseo. Buche total. Sólo le falta comerse la choca de los porteros y tirarse a los panqueques con las secres. Rafael Zúñiga se gana los garbanzos como mayordomo en la casona hace más de 18 años. Asegura que ha visto y sentido caleta de veces al espíritu del "pianoman" criollo. "Este fantasma me tiene enfermo de los nervios. No le tengo miedo, pero desde que llegué acá que me agarra pa'l leseo en las noches: Apago todas la luces de la casona y, cuando me estoy yendo, me las prende", contó el hombre.
TorturaZúñiga agregó que está pensando seriamente en trabajar con tapones en las pailas para no escuchar las desafinadas del fantasma del piano."Varias veces he escuchado que toca el piano. Ya me acostumbré. El problema es que parece un principiante, como que no le pega mucho", contó. Otra que está chata con las andanzas del alma en pena es la auxiliar de aseo Sonia Zúñiga (65). Cada vez que está fregando el piso con su fiel chancha, éste se le acerca y le toca el hombro. "Pero sólo el hombro", precisa la mujer. "Es como chacotero, no le hace mal a nadie. Pero igual una se aburre de ver sombras, de que la toquen y de escuchar ese piano", pataleó la mujer. Añadió que los que realmente se asustan son los alumnos que participan en los talleres culturales que imparten en el lugar. "Varias veces he visto a ñiños y niñas salir pálidos de acá. Otros ni siquiera se atreven ir solos al baño. Es que asusta a cualquiera", remachó.
|
|
|