|
|
| 16 de Septiembre de 2005 | |||
|
|||
| BLOG | CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
La ventanita sentimental Dr. Cariño doc@lacuarta.cl
Querido Doc:
Le he escrito varias veces y no he tenido respuesta. Y tengo un drama que me está matando. Soy una peque de 20, mi pareja tiene 35, estamos juntos hace dos años y vivimos en el extranjero. Llegué a este país cuando tenía 17 y luego de ocho meses lo conocí. Todo funcionó perfecto y en un par de meses vivíamos juntos. Yo ya tenía 18 y mi situación era complicada, porque no tenía permiso para quedarme y sólo él podía ayudarme. Volví a Chile para hacer los trámites con nosotros felices de la vida. Él también viajó dos veces para conocer a mi familia. Todo iba bien hasta que comenzamos a discutir de una forma descontrolada, pero aún queriendo estar juntos... Pero ahora, teniendo mis trámites casi listos, ese casi es sólo porque tengo que estar tres años con él para quedarme en este país. Si no, cascando pa' Chile. Ahora no lo soporto, lo odio, pero me tengo que aguantar. Me hace la vida imposible y me humilla, y no sé qué hacer. He estado a punto de irme dos veces a Chile, pero no lo hago de cobarde. Lo único que quiero es morir. ¿Qué hago? ¿Me voy o no?. DESESPERADA.
Mi perra:
Me llama la atención cómo una chiquilla de 17 pepas llega sola a un país extranjero con el propósito de arrancharse ahí. Como le cruje, decidió buscarse un piloto, alguien que jugara de local, y la cosa empezó a funcionar de maravillas, tanto que ambos han viajado a Chile, alternando él con su familia. Discusiones descontroladas -lo dice usted- echaron a perder la relación y ahora están como el perro y el gato. No sé por qué me tinca que la mala onda y violencia salieron de su lado, ya que él no habría venido dos veces al país si no hubiese estado interesado en mantenerla a su lado. Asegura que ahora no lo soporta, que lo odia y que él le hace la vida imposible, la humilla. Si las cosas están así, creo que lo más atinado sería regresar a la dulce patria, evitando una situación extrema. Supongo que la familia la recibirá con los brazos abiertos.
|
|
|