- P. ¿Qué debo mirar o sentir en el sistema de suspensión que me indiquen que tengo algún problema?
- R: Hay síntomas claves indicativos de que hay problemas y nos dan una aproximación de su ubicación. Los ruidos de las piezas al pasar hoyos o lomos de toro, los cuales advierten que hay juego en los componentes de terminales, rótulas, amortiguadores y gomas de la barra estabilizadora, si tiene. También se manifiestan por la marcha inestable del auto, que la dirección se carga hacia un lado, los neumáticos chirrean excesivamente en las curvas y las ruedas no responden con precisión al movimiento del volante. Si hay excesivo movimiento de la cabina, son los amortiguadores dañados y éstos también producen ruidos. Igualmente las piezas pueden estar buenas, pero la dirección desalineada y esto se manifiesta en el desgaste desigual de la bandas de rodadura de los neumáticos.
- P: ¿Por que no debo apretar los pernos de rueda hasta que rechinen o suenen, al cambiar de neumáticos?
- R: Esta pregunta es muy importante, ya que involucra un aspecto de seguridad. Señalaremos en primer lugar que el apriete de los pernos de rueda es una operación que requiere estar concentrado y consciente de la acción, esto es saber usar la "gata", asegurar (acuñar) el vehículo como primera condición, soltar los pernos de la rueda desinflada, levantar el auto, retirarla, instalar el neumático de repuesto -que se supone está inflado y en buen estado- y comenzar el apriete de pernos. Se recomienda hacerlo cruzado y atrincar los pernos sin excesiva fuerza; luego se baja la gata para apoyar el neumático en el suelo y se procede al apriete final cruzado con la fuerza ejercida con la mano en el extremo de la palanca de la llave de rueda hasta no poder más. Repase la operación. No use el pie para apretar los pernos y no busque que chirreen, ya que los pernos con esta acción se estiran más de su limite elástico y se podrían cortar. Luego retire la gata y la cuña.