| 24 de Julio de 2005 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La ventanita sentimental Dr. Cariño doc@lacuarta.cl
Hola Doctor:
Soy de la zona centro de Chilito, tengo 31 años y soy casado con una mujer maravillosa que me ama mucho. El problema es mi cuñada, tiene 18 años y es muy buenamoza y pololea con un carabinero. Hace dos meses yo me quedé solo en mi casa, mi esposa y mi hijo se fueron al campo donde mis papás a pasar un fin de semana. El mismo día que se fue mi señora yo estaba por acostarme cuando tocan la puerta y era mi cuñada. Me dijo si se podía quedar en mi casa esa noche ya que había peleado con sus padres y su pololo estaba de guardia. Le dije que sí, que podía quedarse, fue lo peor que pude hacer ya que le pasé la pieza de alojados y yo fui a acostarme. No pasó ni media hora cuando se fue a meter a mi pieza con la chiva de que le prestara el pijama de mi señora y recién duchada y perfumada. Llegó envuelta sólo en la toalla, y me dejó loco, pero hasta ese momento yo todavía no pensaba mal de ella, hasta que dejó caer la toalla delante de mí, casi me saltan los ojos. Ahí mismo la metí a la cama y le di palo toda la noche, el problema es que le quedó gustando y quiere seguir el cacheteo y ahora me acosa cada vez que me ve, incluso en la casa de mis suegros. La verdad es que ya no quiero meter las patas otra vez pero no entiende ¿Qué puedo hacer, doc? Ella dice que si no le damos guaraca otra vez le va a contar todo a mi esposa. DESESPERADO.
Mi perro:
No es la primera ni última vez que la cuñadita se manda al pecho al marido de su hermana, aprovechando que ella no está en casa, cuidando lo que es tan suyo. Me quedó claro que la cabra le tenía ganas hace tiempo y aprovechó el viaje de la patrona para llegar al sacrosanto hogar con la del bandido y luego de debilitar sus defensas con un audaz striptease empezó a degustar la mercadería ajena. Es posible que su voraz apetito haya sido porque le faltaba la luma del carabitate. Pero no crea, frescolín, que le compro todo el rollo. Pienso que cuando la pendorcha dejó caer la toalla, el "niño" levantó cabeza de inmediato y decidió entrar en combate con la intrusa. O sea, lo excuso por ese polvete pero ¿qué pasa con los que vinieron a continuación? Reconoce que estuvieron toda la noche déle que suene. La cuñada quiere más y usted sabrá si vuelve a meter... la pata. Es su matrimonio lo que está en juego.
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