Menos brillo que zapato de gamuza tuvo el partido entre Huachipato y Palestino. Basta decir que el pleito terminó empatado a cerapio para que quede clarito que entre dormir la siesta en Las Higueras y pegarse el tutito en la casona, era mejor preferir el boxspring hogareño.
Sólo la polémica anulación de una pepa al siderúrgico Mauricio Salazar le puso un resto de pimienta a la primera patita. El jote Jorge Osorio le prestó ropa al golero visitante Hernán Caputto quien, al sacar desde el fondo, le pegó un pelotazo en el espinazo al ex papayero, con tal malacue que la pelota llegó al fondo de las mallas.
De ahí para adelante el partido se puso más lento que recital de boleros y sólo un par de arrestos ofensivos por lado y lado entibiaron un resto a los mil doscientos valientes que llegaron hasta el recinto acerero.