Detectives de Homicidios de Arica encontraron balazos en dos de los tres cuerpos de sexo masculino que la mañana del jueves el pastor Eleuterio Mamani halló semienterrados en la frontera con Bolivia, Primera Región.
Los cadáveres presentaban varios impactos calibre 22. Estaban boca abajo, uno al lado del otro, y trascendió que el tercero tendría un tiro en la cabeza.
Los policías trabajaron a 4.500 metros de altura en el sector de Chiriguaylla, al suroeste del Complejo Fronterizo Chungará, cerca de la Quebrada del Muertito, donde el 12 de septiembre del año pasado dos cazadores furtivos asesinaron al sargento 2° de Carabineros Edinson Hernández.
Las pericias descartaron la tesis de los carabineros de la Tenencia Chungará de que los hombres, de entre 35 y 40 años, se habían congelado. La data máxima de muerte sería de un mes. Dos tenían chaquetas azules y el tercero un pantalón naranja.
Ninguno portaba documentos, pero se presume que serían "burreros" bolivianos.