No es que en el diario pop seamos mal pensados, pero apenas 24 horas después de que el Senado le hiciera una tapa a la idea de legislar para impedir a la prensa develar las yayitas de la "gente importante", la justicia dejó caer la teja contra ChileVisión por la grabación con cámara oculta en la que el ex ministro de la Corte de Apelaciones, Daniel Calvo, -hoy fiscal de Corte- reconocía que frecuentaba un sauna gay.
Por infringir el inciso primero del artículo 161 A del Código Penal, que sanciona la captación, grabación y reproducción de conversaciones o comunicaciones privadas, Alejandro Guillier, Patricio Caldichoury, Fernando Reyes y el productor Raúl Poblete, fueron condenados a 61 días de pena remitida. O sea, tendrán que poner la mosca en el tribunal.
Sebastián Rodríguez, administador del sauna y partícipe de la grabación, fue sentenciado también a 61 días remitidos, pero además deberá hacer tres años y un día en la capacha, y pagar una multa de 100 UTM como autor del delito sancionado en el artículo 161 B del Código Penal, que castiga el uso de grabaciones para extorsionar.