03 de Julio de 2005
VAS
CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA
Buscador

VAS
Correo abierto
Afectos, amor y sexo en el cine de Caiozzi
Caiozzi provoca que el público se involucre
¡Sí, somos del mismo curso!
Enamoradas del mismo hombre
Los genitales en la infancia
Relaciones intensas y profundas

 
Caiozzi provoca que el público se involucre
El amor y los afectos en Julio comienza en julio y La Luna en el espejo, según el periodista Johnny Teperman, comentarista de espectáculos.



Silvio Caiozzi ha declarado que necesita de un adecuado libreto para trabajar cinematográficamente sus personajes, pues cree que la labor del director es tomarlos y -con ellos- armar su estructura dramática: "Yo hago funcionar a los personajes que me presentan, los modelo...".

JULIO COMIENZA EN JULIO

Julio Comienza en Julio, con guión del escritor Gustavo Frías, enfocaba la historia de un adolescente chileno de clase alta del siglo XIX (Juan Cristóbal Meza) y su enamoramiento de una atractiva prostituta (Schlomyt Baytelman), que lo inicia en los ritos del amor y su despertar sexual.

La película culmina con la desilusión del joven, quien al visitar a 'su amada', la descubre que su propio padre (Felipe Rabat), que la visita como cliente.

"LA LUNA..."

El guión de La Luna en el Espejo fue elaborado por Caiozzi y el escritor José Donoso. Ahí, se presenta una situación de amor y afecto muy especial. La cinta trascurre en Valparaíso y trata de la relación de un viejo marino (Rafael Benavente), postrado e inmóvil en su lecho, alejado del mundo. El hombre, con un sistema de espejos, ve como su hijo (Ernesto Beadle), se relaciona con una vecina mucho mayor que él (Gloria Munchmayer, quien ganó el Festival de Venecia por esta actuación).

El hijo, un gordo cuya única ambición y amor en la vida era comer y comer, viene a ser aquí el eje de un extraño triángulo, ya que el viejo marino, no deja que éste lo abandone. Es más bien un amor interesado que un amor enfermizo. A su vez, el afecto que se establece entre el obeso retoño y su vecina, se interpreta como una futura salida para dos seres marginales del amor.

Caiozzi, un creador nato, clásico en cuanto cine, involucra a los espectadores (público) en su propuesta. Los hace pensar respecto de sus propios afectos y amores.

¿Quién no ha tenido que manejar alguna situación parecida a través de su vida? Ese es solo uno de los tantos méritos de este laureado director.


 
contacto@lacuarta.cl
Derechos reservados COPESA
NOINDEX