- Le habla Paula Ruz y necesito saber si tienen por ahí una gata que me presten, aunque sea hidráulica.
- ¡Paulita, qué pasó, ¿está en pana y el Garay no la ayuda?
- Parecido. Resulta que estoy invadida por ratones debido al mugrerio que hay en una propiedad vecina a la mía y cuyo dueño se mandó a cambiar y dejó botada. Ahora con mis niños y mi marido estamos pagando el pato. Hemos llamado a Sanidad, a la muni y seguimos exactamente igual.
-¿Y dónde ocurre aquello para llamar al Flautista de Hamelín para que se los lleve?
- En Rojas Magallanes. Colinda con mi palacete, ubicado en Del Prado 1796, La Florida. En las noches no dejan dormir, porque corren como locos por los techos. Yo no me atrevo ni a asomarme al patio porque están ahí. Me da pánico que se metan a la casa.
- ¿Qué le dijeron en la municipalidad?
- Que citarían al dueño y le sumariarían, pero llevamos más de un mes y nada. Incluso, solicité una audiencia con el alcalde Pablo Zalaquett y no me han respondido. Ya llevamos como 60 mil pesos gastados en desratizaciones, pero al tiempo vuelven. ¡Estamos desesperados!
- Tranquiléin porque de seguro que apenas lean esta columna los especialistas parten para allá.