| 23 de Junio de 2005 | |||
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Paramédico ni rayó carrocería a enfermas Marcos Juanidis libró impeque luego de que el Tribunal Oral en lo Penal de la Perla del Norte, estableció que las dos chiquillas que lo chupetearon estaban alucinando con fantasías sexuales que las hacía imaginarse que el galán les pasaba el termómetro por la cara, boca, chaucherita y otras partes pudendas. Las comadres juraban de guata que el paramédico se había pasado de listo mientras ellas estaban sedadas tras ser operadas de vesícula y apendicitis. Sin embargo, la abogada defensora de Juanidis, Cristina Gallegos, pudo comprobar que lo único que el hombre de blanco les metió a las pacientes fueron una sondas y unos tubos para facilitarles la respiración. Se confirmó que las dos acusadoras estaban tan desorbitadas, que durante la investigación no fueron capaces de reconocer la sala hospitalaria donde habrían ocurrido los supuestos abusis, ni tampoco la ropa que llevaba puesta el paramédico. En el juicio, que duró dos días, declararon más de 10 testigos, entre ellos la polola del paramédico, quien aseguró que en todo momento vio las movidas del compadre, sin notar nada raro, salvo el rechazo de una de las pacientes para ser atendida. El fiscal Cristián Aguilar dijo que "uno cree en lo que hace y presenta, pero el tribunal estimó los otros antecedentes". Quedó claro, al final, que las acusadoras estuvieron dando jugo, confundiendo al imputado con el mismísimo Zeus en mansa bacanal en el Olimpo. Los hechos habrían ocurrido a fines del año 2003.
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