| 19 de Junio de 2005 | |||
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SEXO EN INVIERNO ¿El cambio de estación influye en las relaciones sexuales? Más ropa, bajas temperaturas y el encierro parece que no alteran el ritmo que cada pareja tiene. En general, el ser humano regula bien su vida sexual, por lo que los cambios deben ser muy trascendentes para que se produzca un cambio en los hábitos. "Quizás la ropa de invierno, abrigos y bufandas, no fomenten el deseo sexual, pero las personas se sacan su vestimenta, se meten a la cama y quedan listos para el acto sexual", explica el doctor Salas. En invierno el panorama cambia drásticamente. Tanto hombres como mujeres usan abrigos, bufandas, parkas, chalecos, botas, guantes, mitones, gorros, ponchos, impermeables y hasta paraguas. O sea, el cuerpo queda por allá adentro, bien escondido. Todo el mundo tirita y arranca de la lluvia. O sea, un desastre para los ojos. Un panorama muy lejano a la sensualidad veraniega. A la vez, esa presencia se traslada al seno del hogar, donde ni las estufas hacen que hombre y mujer se quiten el suéter. Algunos llegan a cubrirse con ponchos o frazadas mientras ven televisión. Es que el frío hace estregos en los distintos ambientes. Frente a ello, ¿qué ocurre en el dormitorio? La mayor cantidad de frazadas, el pijama de franela y hasta el gorro chilote, ¿influyen en el contacto sexual? "SEXO PERMANENTE"Para el doctor Antonio Salas Vieyra, lo primero que se debe tener presente es que, "el ser humano tiene una actividad sexual permanente, constante y frecuente. Esa es una importante diferencia con los animales, los que solamente se unen para procrear y en determinadas temporadas".Añade que, "el ser humano tiene otra forma de proceder en el plano sexual, lo que no deja de ser menor. El contacto que se establece no tiene que ver tanto en el calor o con las estaciones del año, como los animalitos. En general, las distintas especies tienen su época de celo en primavera, casi como un reglamento al que no pueden escapar. Por lo mismo, podríamos decir que el hombre se ha liberado del celo y su erotismo está presente siempre", explica el profesional.
"CON MÁS ROPA"En cuanto al invierno, el doctor Salas aclara que tal vez la frecuencia presente alguna diferencia, pero mínima. Ello, porque un resfrío puede llevar a una de las personas a no encontrarse en buenas condiciones de tener sexo, por mucho que quiera. El cuerpo no va a responder como es debido si se está con fiebre, tos o con un estado gripal en cualquier fase.O sea, allí se presenta una leve disminución por un factor externo y no por el interés de la pareja en relacionarse sexualmente. Especifica el profesional que, "el interés sexual, al ser permanente, tendrá a dos personas dispuestas a vencen los inconvenientes para estar juntos. Ahí es donde cabe eso de la ropa. Tal vez no se empilucharán tanto como en verano, pero de igual forma se las arreglarán para tener contacto y encontrar la satisfacción junto a la persona amada. O sea, el tema es que tendrán más ropa, pero sexo habrá igual". Explica que, "algunas veces hay otros detalles que influyen, pero esos son más particulares, como que el baño quede lejos y después deban salir al aire, lo que les puede provocar un enfriamiento; pero eso es hilar muy fino". "En conclusión, más o menos ropa puede estimular o no el erotismo visual, pero al entrar a una cama con frío y unir las temperaturas de ambos, la pareja conseguirá una motivación óptima para tener sexo satisfactorio. "Quizás la ropa de invierno, abrigos y bufandas, no fomenten el deseo sexual de buenas a primeras, pero las personas se sacan su vestimenta, se meten a la cama y quedan listos para el acto sexual. Y en momentos así no hay frío que impida la relación", enfatiza el sexólogo.
MAYOR FRECUENCIAEn cuanto a los periodos de mayor frecuencia, el profesional menciona hay varios donde el promedio sube, "lo que tiene que ver con la actitud o la predisposición de las personas a relacionarse más social, sentimental o sexualmente. Por ejemplo, todo lo que sea festividad y descanso".Explica que en verano se constata una mayor cercanía. Las personas asumen que están de descanso, que desean sacarse un año de trabajo y quieren compartir con los demás. Así, surgen muchos romances de verano y las parejas establecidas, como pololos o matrimonios, tienen a pasar más tiempo juntas. Algo similar ocurre con las fiestas de fin de año, porque -en un alto porcentaje- las personas se proponen esperar con una actitud diferente el período que viene, y qué mejor que pasarlo bien, con bastante integración... de todo tipo. "Lo que he visto, y lo que me comentan los pacientes, es que se comporta mejor sexualmente en período de vacaciones. Ahí están más relajados, no tienen la presión del patrón, que los tiene atorados para que realicen su labor. ¡Porque en Chile es muy terrible la presión del trabajo! No hay trabajos estables y los que son, implican muchas horas en el lugar físico, después otras más en llegar a su casa. Entonces, hay mucho factores en contra para una vida normal. Pero como digo, si hay vacaciones la gente lo pasa mucho mejor", explica el doctor Salas.
AMBIENTE TROPICALRespecto de zonas específicas donde se provoque un mayor estímulo, el profesional expresa que, "si uno va a países tropicales, donde hace un calor intenso, casi terrible, verá que las personas son más erotizadas, más sexuadas. Pero, en general, tanto hombres como mujeres regulan bien su vida sexual. Tratan de llevar sus ritmos o aumentarlos, según los estímulos, independiente de que sea invierno o verano".Añade que otro aspecto que se conoce en el ámbito popular como "viudos de verano", ratifica la idea anterior de una mayor predisposición al sexo. "Esas personas, hombres en su mayoría, están solos y se sienten más 'libres', lo que los conduce a veces a la infidelidad. Aunque el tema va más allá de ser o no infiel, sino que con ello se ha comprobado que aumentan las enfermedades venéreas", expresa. Concluye que, "no hay duda que mostrar más piel o músculos estimulan el erotismo y la consecuente excitación de las personas, lo que ocurre más en verano". Ahora, por cierto, eso no significa que todo el mundo aumente en un mil por ciento el número de sus relaciones, sino que estará más excitado para los encuentros con sus parejas o tendrá mayor disposición para buscarlas.
¿CREE QUE EL INTERÉS SEXUAL DISMINUYE EN INVIERNO?Iván Beraste (18 años): "Para nada. En esta época hay más ganas de hacer el amor. Con el frío uno desea estar acostado con la pareja para regalonearse y así, poco a poco, entrar en calor".Margarita Díaz (20 años): "No. Mientras más es el frío, más son las ganas de intimar con 'la media naranja'. Obviamente, estando en un lugar tranquilo". Pia Barraza (22 años): "No creo que un cambio de estación provoque algún tipo de efecto en las relaciones sexuales. Más que la temperatura ambiente, importan más los grados al interior de uno...". Claudio Fasola (22 años): "Sí, disminuye. En los países cercanos a la línea del Ecuador, o mitad de la tierra, hay mayor contacto fisico por el clima cálido y la escasa ropa. El frío, los abrigos y el agua inhiben el deseo sexual". José Vargas (47 años): "No. Eso depende solamente de la pareja. El clima no debería influir en más o menos relaciones sexuales, porque eso depende de cada persona".
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