Porque no hay nada mejor que estar al lado de sus hijos, una cachá de papurris protestó, junto a sus retoños estudiantes de la U. de Chile, contra la nueva ley de financiamiento de la educación superior.
Portando carteles, mandándose los tremendos discursos por megáfono y tan aperrados como sus cabros, los universitarios senior señalaron en patota que están plenamente al lado de sus broca cochis.
Uno de ellos, Carlos Lillo, aclaró que "en la semana por trabajo es difícil participar en este tipo de manifestaciones. Pero no podía dejar de venir y apoyar a mi hijo, Andrés, quien estudia primer año de Agronomía".
Don Carlos aclaró que se sumó a la movida, ya que con sus 200 lucas mensuales que gana como obrero, debe ponerse con otro hijo que estudia en Talca.