| 29 de Mayo de 2005 | |||
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Nunca dejó a sus muchachos
El sargento segundo Luis Monares es el militar fallecido de mayor graduación y por su valerosa gesta que permitió que seis reclutas sobrevivieran fue sepultado con honores en Los Ángeles. Tenía 23 años de carrera militar y años atrás sobrevivió a otro desastre y duró 22 horas sepultado bajo la nieve. Era hijo de un cabo en retiro del Ejército. En el cementerio general sus deudos, amigos y camaradas de armas agradecieron las salvas de honor. "Será uno de los héroes de paz más recordados del Ejército", dijo su cuñado Juan Carlos Vargas. De acuerdo con lo averiguado por sus familiares, el sargento Monares quedó atrapado la misma mañana del miércoles 18 de mayo, en el sector El Huevo-Agua Enterrada, en la ladera oriente del volcán Antuco.
TitánPrueba de que luchó hasta el último suspiro de vida es que el domingo su cuerpo completamente congelado fue hallado a 200 metros del refugio universitario. Un verdadero héroe.Por lo mismo es que en su funeral se vieron muchos uniformes grises de otros clases, quienes se emocionaron cuando el comandante del Regimiento Reforzado N° 17 le dedicó el poema del montañés. Sus amigos recordaron que Monares no sólo era bueno de adentro, sino que también formó una noble familia: Su esposa, Roxana Vargas, ayudó y dio ánimo a los familiares en el gimnasio. "Nunca se imaginó que mi compadre estaba muerto", dijo uno de sus subalternos. El "Héroe de Antuco" dejó dos hijos uno de 16, José, quien reconoció el cadáver de su padre, otro de 9- y una hija pequeña de 8 añitos y será recordado porque formó varias generaciones de militares especialistas en montaña.
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