Los cabros grafiteros chilenos Eduardo Cadima y Enzo Tamburrino salieron ayer por la tarde en libertad, luego de que la Corte Superior del Cusco acogiera un recurso en su favor.
Ambos muchachines permanecieron detenidos desde el 29 de diciembre de 2004, bajo los cargos de alterar el patrimonio cultural de Perú por un rayado a un muro inca.
La decisión de dejarlos libretas fue confirmada por el defensor Penal de Cusco, Silvio Campana. Se informó además que el juez fijó una fianza de 8 mil soles a cada uno (alrededor de 1 millón 400 mil pesares), para ser pagada en tres días, y que permanecerán con orden de arraigo.
La abogada de los cabros, Trinidad Mujica, viajó de inmediato al recinto penal de Urco, a media hora del Cusco, y gestionó la salida de Tamburrino.
A su padre -Rinaldo Tamburrino-, quien ayer cumplía 44 años, le comunicó telefónicamente la noticia.