| 20 de Abril de 2005 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Arma usada en homicidio era particular y pertenecía al uniformado Mujer mató a sargento de tiro en el pecho en extraña cita nocturna
El fallecido, Héctor Zúñiga Cáceres, tenía el grado de sargento segundo y se desempeñaba como enfermero de ganado en la 12a Comisaría de San Miguel. El policía fue asesinado la noche del domingo frente a una vivienda signada con el número 930 de avenida Lo Ovalle, pero sólo ayer la Prefectura de Carabineros Santiago Sur se refirió al hecho a través de un comunicado. Según lo relatado por vecinos, el uniformado llegó al lugar en un automóvil, acompañado de una mujer. Los testigos agregaron que tras una discusión, ambos descendieron del vehículo y ella le descerrajó un tiro a quemarropa, tras lo cual se dio a la fuga. Según la versión entregada por el jefe de la Prefectura Sur, coronel Patricio Reyes Morales, fueron los propios compañeros de Zúñiga Cáceres quienes lo hallaron moribundo, cerca de las 21 horas, y lo llevaron de urgencia al Hospital de Carabineros, donde dejó de existir a las 23.53. La bala se le alojó en la región toracoabdominal y no encontró salida.
A la canastaSegún la nota de prensa, carabineros de civil detuvieron horas más tarde a María Carrasco Mella, de 46 años, por su presunta responsabilidad en el crimen. Ella sería la mujer que lo baleó y quedó a disposición del Sexto Juzgado del Crimen de San Miguel, donde deberá ratificarse su participación en el hecho.La institución no precisó las causas del homicidio, pero sí estableció que el arma no era fiscal, sino que particular, pero pertenecía al sargento. El uniformado fue velado ayer en la parroquia San Miguel Arcángel. Su esposa y sus tres hijos viajaron por la mañana a Arica, ciudad a las que en horas de la tarde fueron trasladados los restos del sargento para su funeral. Averiguaciones hechas por La Cuarta apuntan a que la detenida registra domicilio en la población Joäo Goulart, en calle M, a pocas cuadras del lugar del homicidio, y que pertenecería a una esforzada familia de feriantes. La vivienda ayer estuvo sin gente todo el día, con cadenas y un tremendo candado cerrado a machete.
|
|