| 10 de Abril de 2005 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
Orientación en sexualidad Un programa especial de Cemera busca apoyar a los jóvenes universitarios, tanto en ayuda médica como de prevención, para incrementar su conocimiento del aspecto sexual. "La adquisición de anticonceptivos es una seria limitación pues tiene un costo mayor a lo que dispone un joven dependiente económicamente", explica el director de Cemera, doctor Ramiro Molina. Los embarazos entre parejas de jóvenes universitarios es una causa importante del abandono de sus estudios o del retraso en su carrera,ya que deben asumir su paternidad o maternidad.
Esta ausencia de apoyo formativo en los establecimientos educacionales, sobre todo, se hace cada vez más manifiesta. Según estudios del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescentes, Cemera, se puede establece que los jóvenes universitarios poseen una educación escasísima en el ámbito sexual y están al nivel de los estudiante de tercero y cuarto medio. Es por eso que esa unidad, dependiente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, ha puesto en marcha el Programa de Atención en Salud Sexual y Reproductiva para Universitarios de la Región Metropolitana. Dicha capacitación busca asistir a los jóvenes universitarios, tanto con ayuda médica como informativa y de prevención, para poder paliar ese déficit en la parte sexual. Es importante considerar que los embarazos en los jóvenes universitarios son una causa importante del abandono de sus estudios o del retraso en su carrera, ya que deben asumir su paternidad o maternidad, más el aumento en los gastos familiares que eso implica merma las opciones para continuar con sus estudios. Como explica el doctor Molina, director de Cemera, "el comportamiento sexual de los jóvenes entre 19 y 25 años es muy semejante al de los adolescentes entre 17 y 19 años. Usan muy pocos anticonceptivos y en forma irregular el condón. No están informados de la llamada ípíldora del día despuésí y, en consecuencia tienen un alto índice de adquisición de infecciones de transmisión sexual".
¿COMO OPERA?Esta capacitación no se realiza en una sala de clases, sino que el joven se dirige a las dependencias de Cemera, como si fuese a una consulta normal. Ahí, se atiende con un profesional que les resolverá sus dudas acerca del tema en cuestión, dándole alguna ayuda para su inquietud.Después, si necesita algún medio anticonceptivo, puede optar por los productos de un laboratorio que está asociado a este programa, a un precio menor del que existe en el mercado. El financiamiento del personal médico se logra porque la mayoría de los universitarios cuentan con algún sistema de salud (Isapre o Fonasa), entonces al comprar un bono para esta consulta (que les saldrá a menor costo) permite solventar los honorarios de los médicos que los atienden. A la vez, si desea conseguir anticonceptivos a un menor precio,puede optar por los del laboratorio que está en unión con Cemera. El doctor Molina enfatiza que, "los proveedores de salud ofrecen pocas alternativas para esta juventud universitaria y fuera de los centros privados o consultas no existen otras posibilidades. En la práctica no hay centro de atención confidencial específicamente para universitarios y los servicios de salud de las universidades son limitadas. La adquisición de anticonceptivos es una seria limitación pues tiene costo mayor a lo que dispone un joven dependiente económicamente".
FALTA EDUCACIONEl doctor Ramiro Molina señala que hace falta mayor educación sexual, no sólo en los universitarios, sino que en todos los niveles educacionales del país."Hay una inquietud, una demanda insatisfecha de parte de los jóvenes que no ven los canales para informarse y estar apoyados en esta materia", explica. Añade que no es posible que exista el mismo nivel de desconocimiento de un joven universitario con uno de la enseñanza media. Explica que, "ambos poseen la misma ignorancia, despreocupación y desinformación acerca de este tema. Nos falta educación sexual y programas que puedan suplir esta carencia. Nosotros tratamos de ayudar en lo posible, pero esto es una materia que debe ver el ministerio de Educación y no nosotros". Concluye que no hay que dejar a los jóvenes abandonados en este tema, "hay que ayudarlos e informarlos para así evitar embarazos no deseados, paternidades que trunquen sus carreras y enfermedades de transmisión sexual. Esta es una deuda pendiente de la educación chilena con los jóvenes, con las nuevas generaciones que regirán los destinos del país".
|
|