Según lo que ha podido cachurear el fiscal Raúl Arancibia, el 11 de marzo surgió una discusión entre Ariel y Ladi Torrealba, durante la cual el hombre la golpeó con un martillo hasta que su víctima falleció o perdió el conocimiento.
En su testimonio el asesino asegura que descuartizó a la prostituta sólo con el objetivo de deshacerse más fácilmente de su cuerpo.
Las primeras partes que eliminó fueron sus piernas, para lo cual tomó un microbús de recorrido Iquique-Alto Hospicio la noche del 12 de marzo, donde arrojó los restos.
Posteriormente, llevó la cabeza y los brazos en su bicicicleta hasta el sector del "Marinero Desconocido" y guardó el tórax en su refrigerador hasta que decidió botarlo en la parte posterior de la cárcel de Iquique, a dos cuadras de su hogar.