Este domingo se realizará en Los Ángeles la entrega del Oscar. Y todo está previsto, menos una salida de madre del anfitrión del evento, el comediante Chris Rock.
Es que el humorista y actor ("Arma mortal 4", "Doctor Doolittle") es famoso porque juega siempre en el límite, especialmente al emplear palabras vulgares (no dice "popó", usted me entiende). Además, en la TV gringa andan muy saltonas desde la metida de pata de Janet Jackson (cuando se mandó una Luciana Salazar en vivo).
Los únicos que defienden a Rock son quienes lo contrataron, obvio, ya que juran que el cabro es ubicadito y sabrá distinguir entre un show cómico y una ceremonia televisada al mundo entero.