Dos meses llevaba sin que lo pescaran y el ocio lo había hecho dedicarse casi al estudio de los cactus. Por eso que Domingo Martínez Saucedo no vaciló en llamar "padrino" a Nelson Acosta, pues con el regreso del DT a Cobreloa este paragua de 22 peras al fin pudo enchufarse con todas las de la ley en Cobreloa.
Reclutado en la era del "Nano" Díaz, el guaraní admite que estaba a punto de pescar el mate para volver a Paragualandia. "Estaba desilusionado, porque no sabía qué iba a pasar conmigo", evoca el perico que se describe como un volante "con llegada y buen chute al arco".
Tras defender al Nacional y Tacuary del peloteo machetero, Martínez cree que tiene pasturri para pelear un puesto en el campeón chilensis. "Será una lucha súper cerrada por los buenos mediocampistas que hay en Cobreloa, pero me tengo fe y sé que andaré bien", se quebró, agregando que a su cuenta corre el que "conozco a la hinchada de Calama", así que sabe con la chichita que se curará.
Sueños de grandeza
Para no desteñir como todo pajarraco nuevo, Domingo repasó que sus metas son "tratar de salir campeón y romperla en la Libertadores". Total, en pedir no hay engaño.