Más inflado que empanada de queso se mostró el flamante jefe de campaña de Soledad Alvear, Marcelo Trivelli, en el Centro Cultural de La Granja, donde fue recibido como un verdadero Richard Gere criollo por decenas de asistentes.
En el lugar, el ramillete de teclitas quedó con la lengua afuera al ver al generalísimo que llevaba la Alvear. "Oh! que es mino", decían las señoras, mientras el ex regalón de CQC se ponía como tomate de feria.
Cuando Trivelli estaba de lo más canchero en su discurso, recibiendo los miles de chitecos de las fans, se mandó feroz condoro: "Yo dejo de ser el actor, aquí la verdadera actora es Soledad Alvear", verseó el canoso.
Con esta frasecita pal' bronce comenzó el ocaso del amor por Trivellil, el que terminó apagándose cuando apareció la mano que aprieta de Trivellín.