Un año tiene la perrita maltés Marina, quien en su corta vida se ha convertido en la regalona de todos los rabanitos que laburan en la sede del Partido Comunista.
Su dueño, Jorge Sáez, de la Agrupación Nacional de ex Presos Políticos, dijo chocho que "la Marina va a todas las reuniones del partido y entra como si nada al Comité Central".