Una pesadilla ha vivido la joven Carolina Andrea Parada Núñez (23) debido a una supuesta negligencia médica ocurrida en el Hospital Van Buren de Pancho.
La joven llegó al recinto con dolores estomacales y no fue atendida por un galeno, sino que por un mateo de quinto año de medicina que le diagnosticó un embarazo tubario, pese a que no la habían picado ni los zancudos. Debido a esto la mandaron a pabellón y allí cacharon que tenía peritonitis.
Para más remate, no le dejaron drenaje, razón por la cual se complicó con una septicemia. "Estuve cinco días en coma y 12 en la UCI, y tras ello debí pasar dos meses hospitalizada", se quejó la joven.
La cosa le costó 18 palos y por eso ahora el abogado de la familia, Raúl Meza, patrocinó una querella contra los responsables del condoro médico.