| 02 de Diciembre de 2004 | |||
|
|||
| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
|
La ventanita sentimental Dr. Cariño doc@lacuarta.cl
Don sabio:
Le escribo para contarle mi tortura. Tengo 18 añitos y llevo cuatro de pololeo, mi pololo es un amor y nos amamos mucho. Él tiene 25 y por lo que me dice nunca ha hecho el amor. Como siempre hay un pero, no sabemos qué hacer para evitar caer en la tentación. Cuando estamos solos es una tortura ya que decidimos que no iríamos al ring hasta que nos casemos, lo único que hacemos es comer cosas ricas para distraernos, pero he subido unos kilos y no quiero convertirme en una gorda y, lo peor, amargada por no poder disfrutar de los placeres de la vida. Tengo claro que respetaremos la decisión que tomamos, porque nos respetamos mucho y queremos guardar ese tesoro para la noche de boda. ¿Qué nos aconseja, querido doc?.
ACUMULADA.
Mi perrita:
Tengo mis dudas si les alcanzará la voluntad para llegar invictos al día del matrimonio. Se nota, por ejemplo, que usted está más caliente que piedra de curanto y me cuesta creer que exista un pailón de 25 pepas que todavía no haya remojado el cochayuyo. ¿O lleva un montón de años pololeando con la dulce, discreta y económica Manolita Palma?. Comparto su preocupación en el sentido de que no pueden controlar los deseos y las ganas de revolcarse en la de dos plazas comiendo deliciosos bocadillos. Si no le pone freno a la gula, se convertirá en robusta matrona, que tendrá que hacerse el traje de novia con una carpa de circo. Algo me dice que en la noche de bodas, provocarán un incendio.
|
|