LADRÓN, LADRÓN: En Chile repetimos una palabra cuando necesitamos dar fe y credibilidad de lo que se habla. Por ejemplo, si decimos que un amigo tiene una casa, esta propiedad es simple y sin nada fuera de lo común. Pero si nos cuentan que es una "casa, casa", el concepto cae en el lujo y la enormidad. Lo mismo ocurre con el modismo del coa "ladrón-ladrón", pues en los recintos carcelarios se trata así al tipo orgulloso de ser un ladrón "profesional" y respetado por los aprendices de "punga" que recién "tiran las manos".
HACER EL PUNTO: Dicha expresión tiene que ver con el empeño y con el deseo de pretender lo que se cree merecer. Por ejemplo, se le "hace el punto" a un trabajo, a una ocasión, a una persona, etc. Lo fregado es que hay que esperar con paciencia que se dé el momento propicio para obtener lo anhelado.
METER LA NARIZ: Hay varios modismos que recurren al verbo meter y a cualquier parte del cuerpo humano. Por ejemplo, "Meter las patas, meter las manos, meter la puntita", etc. Ahora es el turno de la nariz. Cada vez que se dice "meter la nariz" se denuncia a los intrusos que nadie invita, pero ahí están.