- ¿Aló, La Cuarta, la que nos protege más que el Chapulín Colorado de los cobros abusivos?
- La misma que viste y calza. ¿Qué se le ofrece dulce abuelita?
- Mire, mi nombre es Ana y llamo en nombre de los locatarios de la feria libre que por años se ubica en la 8va. Avenida, San Miguel, porque el municipio les está exigiendo el pago de una patente de 300 mil pesos para poder trabajar.
- Pero todas las munis cobran este derecho...
- Sí, pero es que en este caso es como mucho, Lucho, porque esta gente de dónde va a sacar esa porrada de plata si apenas tienen para comprar las verduritas que después nos venden a las caseritas como yo.
- ¿Y usted sabe si han pedido alguna rebajita?
- Claro que lo han hecho, hasta el cansancio, pero les indicaron que todas esas ferias iban a ser privatizadas, por lo que cancelaban o mala suerte dijo el conejo. ¡Si viera cómo está esa gente de desesperada!
- Ya verá que todo fue un mal entendido y esta semana se arregla el problema de una patada.
- Dios así quiera y muchas gracias.