Los príncipes Guillermo y Enrique de Inglaterra heredarán una buena parte de la fortuna que su abuela materna dejó al morir, valorada en unos 4.200 millones de euros, según publicó ayer en Londres la prensa.
La madre de la fallecida princesa Diana de Gales, Frances Shand Kydd, quien falleció el 3 de junio pasado a los 68 años, tenía un importante patrimonio, que incluye tres viviendas y unos 2.850 millones de euros en acciones.
Según precisó su testamento, los herederos son sus hijos, los hijos de éstos en caso de fallecimiento y cualquier persona que "es o fue esposo", lo que incluiría a Carlos de Inglaterra, ex marido de Lady Di, con quien Shand Kydd tenía malas relaciones y a quien incluso prohibió que asistiese a su funeral.