¡¡¡Paaartieeeeron!!! Sebastián Keitel en el primer lugar, segundo Ginko Biloba a dos cuerpos... Así comenzó y terminó, el 28 de junio de 2002, la carrera más caballa que se haya disputado en el Club Hípico de Santiago.
Los competidores fueron sólo dos: El entonces atleta blanco más rápido del mundo y el pingo del Haras Carioca, que fue montado por el jinete colombiano Jesús Toro.
Apenas se dio la partida de los 50 metros, Keitel tomó la punta y no la soltó más.
En los últimos metros el pingo intentó acortar distancia, pero pese a los fustazos del jinete, Keitel le ganó en fallo fotográfico por un pernil de ventaja.
El colorín demoró 4 segundos un quinto en cruzar el disco y pagó un peso 20.
La hazaña del velocista Sebastián Keitel dio la vuelta al mundo y le permitió obtener una tucada de dólares que le dio el propio dueño del caballo, Jorge Cardemil.
El propósito del carrerón fue apoyar la campaña "Un Techo para Chile" del Hogar de Cristo y recibir el apoyo económico para continuar su carrera.
En 1992 Keitel había intentado la misma gracia para un programa del guatón Don Francisco, pero el caballo le ganó por paliza.
Al término del clásico, el jinete de Ginko Biloba estampó un reclamo en la Sala de Comisarios porque, según él, Keitel partió antes. Sin embargo, los jueces revisaron el video, desestimaron los piteos y se dio la orden de pago.