Todo tiene su límite. Que le usara el rouge, pasa. Que le sacara los zapatos de tacón alto y las medias, se puede comprender. Incluso que le pidiera prestado los colaless. Pero una esposa no puede aguantar que el marido ande pelando por ahí que es "mejor mujer" que ella.
Uno de los primeros temas que cubrió el Diario Pop fue el breve matrimonio de Beatriz Allegret con Ximena Facuri, que en la vida real se llamaba Pablo Henríquez Araya.
En nuestro primer número, allá por noviembre de 1984, entrevistamos a Pablo en el cabaret donde trabajaba y nos contó que, aunque estaban separados, él era el marido de la vedette y que todavía la quería.
Pero también aprovechó de pelarla su buen resto, asegurando que, en el escenario, el era mucho más mina que ella. ˇDe esa onda!.
Al día siguiente, en nuestro segundo numerillo, la vedette argentina aclaró todo. Se habían separado por violencia intrafamiliar y Ximena (Pablo) estaba con tratamiento siquiátrico porque se le pelaron los cables.
De pasada, la mina de verdad agradeció a La Cuarta, porque ahora sabía dónde trabajaba su marido y podía llevarle los papeles de la nulidad para que los firmara.
El broche de oro lo puso Beatriz, como una patada a la altura de la medallita, donde más le duele a una figura del espectáculo: el ego. Consultada acerca de si alguna vez se presentarían juntos en algún espectáculo, la rubia fue lapidaria: "Sólo actúo con artistas de mi categoría". ˇTate!.