Había que encontrar la forma de expresar la incredulidad, el horror, el temor y la angustia que experimentó el planetoide al ver, segundo a segundo, en directo a través de la tele, cómo desaparecía uno de los símbolos del país más poderoso del orbe.
Y sólo La Cuarta, modeeeestamante hablando, pudo graficar al callo lo que sintió la mayoría de la gallada.
Por lo menos así lo creyó la prestigiosa agencia noticiosa internacional Associated Press (AP), que eligió la portada del diario pop del 12 de septiembre de 2001 como la que mejor resumía la forma en que se vio el S-11 en Chilito.
Por eso, AP hizo que nuestro "ˇDios Mío!" se leyera en todas partes, desde Moldavia, pasando por Guatemala y Nueva Guinea, hasta Lesoto.
"Meu Deus" dijeron los garotos al ver nuestra portada. "Mon Dieu", aplaudieron los franchutes. Los ottos se rascaron la mollera: "ˇMein Got!". Los tanos se repetían "Il mio Dio, il titulini bacanini, molto creativi". Y los periodistas rusos se pegaban en la frente: "Titulochiev jarachob pulentosky". Incluso los gringos lo encontraron pulento: "It's very good this tituleitor. From The Cuarta, of course".
De más está decir que la cobertura periodística fue a todo cachete y que nuestro agudo editor internacional, Juan Luis Bonell, quedó con el seso seco proyectando las consecuencias del atentado en una servilleta, hasta la madrugada, en el centro de estudios globales El Berlín Foregein Research.
Sin agrandarnos -no como otros-, cuando le achuntamos, lo hacemos medio a medio...