Qué más podría pedir un mortal: Rica, simpática e inteligente. Natalia Oreiro, la "muñeca brava", regó su espontaneidad por Chilito al venir al Festival de Viña, donde ojos expertos la eligieron reina.
Pero no sólo por su simpatía. Esta uruguaya demostró que el cuero charrúa es pa' acriminarse: Usó unos trajecitos que hicieron colapsar hasta los marcapasos marca Acme.
A esta taurina amante de las pastas, que canta, baila y actúa, dan ganas de puro ponerla en un cuadro. ˇEn un cuadro, no ahí, sordos!.