Una lluvia de mayo terrible de odiosa se convirtió en un terrorífico aluvión de agua, rocas y lodo.
La ola de barro arrasó con una población entera en la Quebrada de Macul y dejó más de 20 muertos y cientos de damnificados.
La fuerza del torrente destruyó todo a su paso y Chago hizo greda por todos lados...