Si advierte que su cahupín se lame las patitas a cada rato, o que su minino regalón anda más huraño que de costumbre, puede estar en presencia de un animalito estresado o con la depre.
Los especialistas advierten que estos achaques no son exclusivos de los seres humanos y que se manifiestan de diversas formas en nuestros hermanos menores: Dejan de comer repentinamente, se ponen odiosos o destruyen las cosas sin motivo aparente, entre otros síntomas.
La jefa de Ciencias Clínicas de la Universidad Iberoamericana de Ciencias y Tecnología (Unicit), veterinaria Patricia Escárate, recomienda interactuar más con la mascota y no privarlo de un ambiente sano. " Hay que compartir con el animal, entenderlo y entregarle cariño. No hay que olvidar que la salud de las mascotas depende de su dueño".