Decenas de miles de incautos se la compraron toda a Miguel Ángel, el "iluminado" de 16 añelis de Villa Alemana, quien juraba que se comunicaba con la Virgen hasta por correo electrónico y celular.
El Diario Pop desde un principio desconfió del chanchullo. Fuimos a ver las famosas apariciones y aparte de una insolación y una sed caballa, no sentimos nada. Todo fue un fraude que La Cuarta, la vidente, descubrió de una patada.