"Rubia, préstame un pelo para arreglar los tapones, mmmm...", "usted es más rica que la señorita Jeannette cambiando los tubos fluorescentes, mi amor", "cuando la veo, me acuerdo de los timbres antiguos, guagüita". Esas y otras finuras se mandaron los ferreteros en el concurso de piropos de la Sexta Feria MTS, la red distribuidora mais grande do Chile. Demostraron tanto o más talento que sus socios de la construcción.
No pudo estar más entrete y productivo el brillo de bussines que reunió a 92 súper ferreteros de todo el país, y que se realizó el viernes y sábado últimos en la bacán CasaPiedra, con el gentil auspicio de La Cuarta, posom.
Hasta antes del happy end, la estaban cortando a cincel. El último cómputo, entregado por el ejecutivo Juan Pablo Salcedo, consignaba cerca de 950 negocios por un billete de este porte, fácil más de 1.500 millones en dos días de exposición.
Por algo la feria de MTS ofrece a distribuidores y asociados, en una forma juguetona y cachilupi, un espacio comercialmente atractivo en el que año a año se presentan ofertas muy convenientes y novedosos productos.
¡Pero no todo fue pega y billete! También le llevó degustaciones de quesos, jamones y vinitos, además de unas promotoras más espectaculares que las minas que salen en los estelares de la tele. ¡Quién tuviera una herramienta como las de los ferreteros, de esas que no se gastan nunca!