Proveniente de las tierras campechas de Graneros, el ganador de la segunda generación de cantantes de "Rojo", Mario Guerrero, ha tenido que convivir con una fama repentina, que nunca se esperó.
El chiquillo asume con tranquilidad el éxito, aunque reconoció que de repente las chiquillas se pasan pa' la punta "ya que hay admiradoras que no tienen límites, y me agarran todas mis partes".
-¿Cómo has asumido esa potente popularidad?
- Con tranquilidad, siento que cuando voy a un evento y hay harta gente, es porque estoy haciendo un buen trabajo. Es gratificante que las niñas coreen mis canciones.
-¿Te has sentido acosado?
- No, pero de repente te da miedo porque cuando hay muchas admiradoras que no tienen límites y me agarran todas mis partes, jajajá.
- Como todo un sex symbol...
- No sé, lo que sí soy una persona producida, muy vanidoso, me miro harto al espejo porque como te ven te tratan.
- Y te compran, ya que a tu primera pomada le ha ido terrible de bacán...
- Estoy contentísimo porque el disco me ha dado muchas alegrías, he podido entrar con gran éxito en las radios...
- Ahora que ya cumpliste el sueño del cedé, ¿qué es lo que viene?
- Creo que mi gran deseo es triunfar afuera. Quiero intentarlo, jugármela y si no lo logro me vendré y seguiré batallando.
-¿Soñaste alguna vez estar donde estás ahora?
- Siempre quise vivir de esto, deseé tener mi disco, sonar en las radios. Mucha gente cree que nací musicalmente en 'Rojo', pero venía desde hace tiempo trabajando en pubs, en lo que fuera, buscando oportunidades.
- 'Rojo' te pegó el empujón...
- Me dio gran oportunidad que todos lo que están ahí la tienen, pero que pocos la aprovechan...
-¿Quiénes la despilfarran?
- No basta con tener talento, esto también requiere de trabajo y constancia . Creo que hay que aprovechar muy bien este espacio y es verdad que muchos no lo hacen y de hecho hay gente que se ha ido de "Rojo" porque ha sido irresponsable.