Más machucados que canilla de futbolista quedó un lote de veteranos, al igual que varias adolescentes del colegio Paulina von Mallinckrodt, quienes tuvieron un 'cara a cara' para reconocer las cosas negativas y positivas de cada grupo generacional.
Sin empacho, las péndex aseguraron que los teclitas son intolerantes en la onda sexual, tienen poca paciencia, reclaman por todo y son desconfiados.
Las nonas señalaron por su parte que la juventud actual es agresiva, consumista, viciosa, vulgar e insolente.
En el taller organizado por el Injuv y el Servicio Nacional del Adulto Mayor se rescataron también los puntos favorables. A los antigüitos se les valora su sabiduría y solidaridad, mientras que a los jóvenes la alegría que transmiten.