| 07 de Noviembre de 2004 | |||
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| CONTENIDOS | CRÓNICA | LA VUELTA AL MUNDO | LA CUARTA DEPORTIVA | LA CUARTA ESPECTACULAR | MAGAZINE | LA PAPA |
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La Camilla siguió su ejemplo Carlos cumple palabra y deja casorio botado El casorio tuvo lugar en la medieval Catedral de Chéster, con la presencia de la reina Chabela y sus nietos William y Harry. Los organizadores decidieron que los Windsor debían sentarse en la primera fila de la iglesia, mientras que Camilla quedaría al final, alejada de la reina. Cuando Carlos supo el cahuín se puso más colorado de lo que es y pateando la perra decidió "boicotear" la boda del año, como la llamaron los diarios, y reunirse, en cambio, con familiares de los soldados Black Watch que fueron desplegados a Irak. Camilla, para no ser menos, también anunció que no pensaba asomar la nariz en la fiestoca. Quienes sí fueron, mataron con la pinta y lo pasaron del guan fueron los hermanitos William y Harry, el primero padrino del novio. Los cabros esperaron que la abuela se diera el ancho para soltarse y darle duro al sandungueo. Claro que todo eso bajo la atenta mirada de unos chaperones de este porte, dejados allí para evitar cualquier salida de madre, especialmente de Harry, quien es tirado con honda para la jarana.
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