"Si los alcaldes se postulan por comunas donde no residen, por qué no traer un Presidente que venga de otro país?", fue una de las reflexiones para el bronce que se mandó el dramaturgo Marco Antonio de la Parra cuando analizó ayer la farandulización de nuestro terruño.
Frente a un público que aplaudía su intervención, De la Parra comparó la actualidad con ese spot que hablaba de un mundo de fantasía. Estaba en eso y se refería específicamente a la catástrofe que viene "porque la televisión está condenada a desaparecer", cuando un imprevisto corte de luz "saboteó" su alocución.
Tras las risas, agregó que "ahora el político no debe parecer estadista, sino ser empático, evitar el debate y un buen vecino; ojalá sin sexo, ambiguo, porque es lo que genera poder".
Según su colega Eleonora Casaula, más que moda, "estamos ante una especie de síntoma de una crisis, relacionada con la pérdida de los órdenes preestablecidos. Así "en los momentos de zozobra se acude a cosas facilistas, que alivien de la presión", explicó.
La dire de "Siete + siete", Mónica González, fue más allá al advertir que es la farandulización política lo penca, en base a encuestas, sin contenido, propuestas ni osadía: "Se fue instalando una conversación típica que es la farándula. Hablar de Marlen Olivari no acarrea peligro, y podemos sacarnos los distintos aspectos de la vida íntima, descargando pasiones", apuntó.