| 07 de Noviembre de 2004 | |||
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Discriminación y pocas oportunidades siguen marcando odiosa diferencia Achaques al mate todavía son hermano pobre de salud criolla Si algo falta en Chile es una ley que garantice el adecuado tratamiento, rehabilitación e integración de las personas con enfermedades mentales.
Oriunda de Cañete, a los 25 años quedó abandonada, cuando los taitas que la criaron murieron. Entonces, se vino a Santiago, donde halló "un techo, cariño, agua calientita y comida", señala. Es que si algo tiene este centro es jugársela entero por la gente con alguna afección síquica, todos en extrema pobreza, derivados de las hospederías del Hogar de Cristo.
Hablan los entendidosEs en este contexto que gente ligada al quehacer de las entidades que la llevan en el tema de salud mental lamentó no contar con una ley que garantice el adecuado tratamiento, rehabilitación e integración de estas personas. Sobre todo por la necesidad de reducir el estigma y discriminación que afecta a quienes sufren discapacidad y que, en cifras del Ministerio de Salud, bordea el 25% de la población.No obstante, el presupuesto para esta área es apenas la tercera parte de lo que se requiere, o sea, 22 mil millones de pesos, frente a los 60 mil palos que revertirían el diagnóstico. "Es necesaria una ley integral que garantice la promoción, prevención, rehabilitación e integración social de las personas con enfermedades mentales, junto con asegurar el pleno respeto a sus derechos humanos. Esta ley debe incluir aspectos como salud, educación, trabajo, vivienda y transporte", indicó el sicólogo Paulo Egenau. Un ejemplo de esta "urgencia" lo da Elba Gajardo, dire del centro, para quien el resultado es tan halagüeño que la angustia y agresividad con que llegan ha dado paso a más autonomía, responsabilidad y amor propio.
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