Será porque las autoridades encontraron peligroso su prominente paquete o simple alharaca, pero Brian Tulio, el candidato más freak de las municipales, se fue en cana por votar ataviado con su ajustada zunga rosada.
El "coco dancer", espécimen que logró su fama irrumpiendo en eventos serios con bailes eroticones y que postulaba a alcalde por María Pinto, fue arrestado en la escuela Emilia Lascar, de Peñaflor. Una medida que la mayoría de los campechas que cacharon el mote consideró "injusta".
Pasadas las 2 de la tarde, Brian llegó con un largo abrigo negro. Cuando le correspondió echar el voto a la urna se lo sacó para quedar con su característico atuendo metido en el traste. Algunos machos le gritaron "mijito rico" y lo aplaudieron sonrientes.
A quien no le hizo ninguna gracia fue al jefe del local, el mayor de Ejército Tomás Alcayaga. Lo encontró ordi y llamó a los polis para que lo detuvieran por "desórdenes", amparado en la Ley Electoral. Se lo llevaron de un ala a la Subcomisaría local, de donde lo soltaron recién a las 7 de la tarde, sólo gracias a la jueza del 1° Juzgado del Crimen de Peñaflor, Brisa Pérez, quien lo encontró un amor y lo dejó en libertad sin fianza.
La dura experiencia no fue impedimento para que el candidato y los tres compadres que componen su comando celebraran hasta tarde por los 53 votos que lograron. "Los políticos no tienen cerebro; las elecciones son una basura. ˇViva Bob Marley!", voceó Brian en su primera declaración a un medio de prensa.