El doctor Ramiro Molina Cartes, obstetra y ginecólogo, director del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente, Cemera, prosigue reuniendo material relacionado con los embarazos juveniles, responsabilidad de los jóvenes frente al sexo y la educación que reciben en los colegios. Todo ello, con la finalidad de proyectar los próximos trabajos que desarrollará esa importante institución dependiente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
Los resultados de las distintas investigaciones son entregados en cursos especiales dirigidos a profesionales de las áreas salud y educación.
El director de Cemera destaca los avances en algunas materias y el retroceso en otras.
- ¿Ha aumentado el índice de embarazos juveniles?
- La tasa de fecundidad se mantiene constante del orden de los 59 por mil, debido a una disminución de los embarazos y de los partos ocurridos en mujeres de 18 y 19 años; mientras que en las de 17 se mantiene igual, prácticamente. Serio es que ha ido en aumento entre las de 15 y 16, mientras que se puede considerar grave el que, aparentemente, esté aumentado entre las jóvenes de 14, 13 y, hasta, 12 años de edad. Al respecto, también se puede indicar que hay diferencias significativas en los embarazos que ocurren en las distintas comunas de Santiago.
- ¿En cuáles comunas?
- En las comunas consideradas de mayores ingresos económicos. Si tomamos embarazos de mujeres menores de 15 años, un estudio del 2001 arrojó que en Vitacura fue igual a cero; en Providencia y Las Condes, uno; en La Reina, dos; en Ñuñoa, cinco; La Pintana, 39, y Huechuraba, 20. Las cifras hablan por sí solas de las diferencias.
- ¿Y respecto del aborto juvenil?
- No manejamos información suficiente como para llegar a conclusiones. Además, al momento de producirse el embarazo, el diagnóstico tarda. En todo caso, algunos antecedentes dan cuenta de que el aborto provocado tiene bajos índices en menores de 19 años.
- ¿Hay más conciencia en la juventud por prevenir el embarazo?
- Por lo que yo he visto y percibido, pienso que sí. Cada día ha ido aumentando la conciencia del riesgo de las relaciones sexuales coitales no protegidas. Por ejemplo, la cantidad de uso del condón es alta. Estimo que, progresivamente, aumenta la preocupación por prevenir el embarazo.
- ¿Pero falta aún más?
- Efectivamente. Si no existiera esa conciencia en muchos jóvenes, las cifras de embarazos juveniles serían altísimas. El aumento en niñas de 12 a 16 años demuestra que falta mucha más responsabilidad aún y, sobre todo, educación sexual.
- ¿No ha mejorado la educación sexual?
- Los mejores programas en esta materia se encuentran en los establecimientos de educación privada y en los colegios católicos.
- ¿Y qué pasa en los colegios públicos?
- En esos establecimientos, que dependen de la norma técnica del Ministerio de Educación y de las Municipalidades en su financiamiento, los programas de educación sexual son pobrísimos y casi no existen.
- ¿Qué dicen los profesores, padres y apoderados?
- Hay mucha inquietud.
- ¿Cemera entrega algún apoyo?
- Nosotros realizamos charlas a los profesores, padres e hijos. Actualmente, estamos lanzando un curso de Educación sexual a Distancia. A través de estos indicadores podemos observar una preocupación extraordinaria frente al tema. Claro que no hay una coincidencia entre esa conciencia colectiva de padres, apoderados y profesores del sector público con las políticas ejecutivas del Ministerio de Educación, las que están muy atrasadas.