CARACHENTO: Las abuelas de antaño les llamaban "carachas" a los granos, las cicatrices o cualquier cosa rara que apareciera en la piel. De ahí que el término "carachento" fuera un trato ofensivo, pues mientras más picadas de insecto, sarna, verrugas o cualquier roncha en la piel, más "carachas" integraban el sarpullido. En fin, si un chiquillo del barrio o la escuela caía en la despreciable calidad de "cabro carachento", mejor ni acercarse a él, sino en la casa nos sacaban el pellejo restregándonos para evitar algún tipo de contagio.
DAR UN PAPE: La palabra "pape" nunca viene sola, pues es usual decir "dar un pape", recibirlo, aforrarlo, etc. Esto quiere decir que alguien dio o recibió un golpe de puño, "cornete", "combo", "coscacho", etc. Antes del fair play del fútbol se veían más "papes" en las canchas que en un cuadrilátero de boxeo.
LOLO RECAUCHADO: A propósito de una serie de veteranos excéntricos (por no decir viejitos chochos) que están apareciendo en la tele y se creen chiquillos, hay que recordarles que no son más que "lolos recauchados". Para muestra, dos botones: El tal Emeterio y Germán del Fierro.