Con una sonrisa de oreja a oreja aterrizó en Chile el periodista Fernando Solabarrieta. Y no es pa' menos... En TVN todos quedaron felices con su trabajo en los Juegos Olímpicos y su lloriqueado relato de la medalla de Oro del Nico Massú sacó aplausos de la barra pop.
Pero no sólo eso porque también se armó la pelotera con los comentarios de Pablo Mackenna en "C.Q.C", cuando sacó a colación cosas de su vida privada junto a la animadora Ivette Vergara.
Pero el Feña está en otra. Dice que no quiere darle vuelta al asunto. "Hablar de esas cosas después de haber vivido todo lo que viví en Atenas es una tontera. No me interesa''.
-¿Qué vas a hacer con Pablo Mackenna?
-¿Dices de reclamarle, pegarle o algo así?... No nada, porque no me interesa. Mi trabajo me defiende y no hace falta decir nada. Y cualquier cosa que tenga que decirle, lo haré en términos privados.
-¿Un round en privado con Mackenna?
-No, si no lo conozco. No me lo topo nunca y aunque me lo topara, me da lo mismo. Hay gente para la que lo que diga Mackenna es importante, para mi no y no vale la pena decirle nada. No me interesa formar parte de la parafernalia ni del espectáculo. Yo sólo le hago caso a quiénes critican mi trabajo. Además, nunca me he referido a mis temas familiares en público y no lo voy a hacer ahora. Que diga lo que quiera que me da lo mismo. En serio.
-¿Qué te parecen las imitaciones y los chistes que se hicieron contigo?
- La parodia (Daniel Alcaíno en "Mucho Lucho") parece que estuvo buena, no la he visto pero Ivette me contó que había sido entretenido. Y es muy raro porque yo siempre he tenido bajo perfil, hago mi pega y nada más. Así que imagínate, con 20 horas diarias de trabajo, lo único que me preocupaba era hacerlo bien, por eso me sorprendió tanto porque no esperaba tantas reacciones.
-¿Y las críticas, te afectaron?
- Es que es súper válido que te critiquen porque puede haber gente a la que le gustó y otra a la que no. Eso es súper válido.
- Cambiando de tema, ¿qué sentiste cuando ganó el Nico?
-¡¡¡Ufff!!!... Impresionante.
- Ya pero, la firme... ¿Tenías planeada la performance o fue espontánea?
- La noche anterior, cuando jugó Fernando (González), empecé a pensar en qué pasaría si el Nico ganaba el Oro en singles y qué podía decir. Pero la verdad es que después dije no, no pasa na' si nunca he planeado qué decir no lo voy a hacer ahora', por eso reaccioné así. Y es que estábamos súper involucrados en lo que hacían los chicos, si teníamos hasta cábalas para apoyarlos.
Puras cábalas
-¿ Eres muy supersticioso?
- Sí, comí tallarines una semana entera para que ganaran. El primer día que jugó el Nico justo comí tallarines y ganó así que estuve toda la semana comiendo el mismo plato, en la misma mesa y en el mismo restaurante.
-¿Y cuántos kilos subiste?
-No, si llegué más flaco porque a veces, entre una transmisión y otra me tenía que desplazar como un kilómetro corriendo en los comerciales. Me lo corrí todo.
- Y tus colegas, ¿te cuestionaron mucho?
- No, si me conocen. Además, desde mi punto de vista hay ciertas licencias que los relatores pueden darse no así el comentarista, porque ellos tienes que mantener una compostura más seria en su trabajo.
- Y volviendo a los tallarines y todo eso... ¿qué más hiciste pa' darle suerte a los chiquillos?
- Éramos nueve en el equipo del canal y repetimos todas nuestras rutinas: Caminar por las mismas calles y en el mismo orden que íbamos ese día, y si uno se corría, lo poníamos derechito justo donde estaba antes. De hecho, lo de los tallarines de la primera noche fue muy divertido porque como estábamos apurados, los pedimos en bandejas de cartón y con cubierto plástico. Y los otros días, aunque teníamos más tiempo, los comimos igual.
- Menos mal que no cambiaron el menú...
- No. Si el último día que fuimos no había tallarines. Y me puse nervioso porque no quería romper la cábala, tratamos de conseguirlos por todos lados pero no resultó. Al final, había ravioles y comí eso, pensando en que la cábala eran las pastas.
"¡Viva Chile mierda!"
- Con esas cosas, ¿no sentiste como si el triunfo te perteneciera de alguna manera?
- No, eso sería muy majadero. Pero estábamos súper involucrados con la hazaña del Nico Massú y de Fernando González. Había partidos de ellos en los que no estábamos participando oficialmente de las transmisiones y de todas formas nos las arreglábamos para entrar a grabar como público y después mostrar los mejores momentos.
- Tsssssss... Con tanta cábala junta, ¿cómo no ibas a llorar con el triunfo?
-Si. Es súper fuerte porque hoy (ayer) cuando llegué al aeropuerto, que era súper temprano, me estaban esperando periodistas para entrevistarme y la gente que estaba ahí se acercaba para darme las gracias y felicitarme por el relato.
- Oye... ¿y el famoso "Viva Chile mierda" que se te salió dos veces, también era cábala?
- No, ese fue del alma. Por eso pedí perdón pero me moría de ganas de gritarlo. Y la segunda vez, ya no pedí ni perdón. En todo caso había frases que eran cábala también.
-¿Y si hoy gana la Roja de todos vas a llorar de nuevo?
-Si llegó a llorar de nuevo, seguro será por una victoria de Chile. Y si es por Chile, ojalá pueda llorar toda mi vida.