Un nuevo capítulo de su difícil enfermedad enfrentó ayer la presidenta del Partido Comunista, Gladys Marín. Fue operada en Cuba, y la intervención duró cerca de cinco horas.
En el Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas de La Habana, los médicos isleños atacaron una necrosis -muerte de células- en el sector donde se le extirpó el tumor cerebral, el 7 de octubre pasado.
Pese a lo peludo de la operación, los doctores señalaron, antes de entrar al quirófano, que tiene "un alto porcentaje de éxito" y que le ayudará a la Gladys a tirar p'arriba.
En la sede del PC todos andan mordiéndose las uñas. El secre general Guillermo Tellier aclaró que fue una cirugía planificada.