No hay caso con Universidad de Chile. El equipo campeón del Apertura no es ni la sombra de lo que fue, y lo peor es que ayer quedó claro que a los refuerzos les quedó grande el poncho. Sobre todo al paraguayo Walter Avalos que se encamina a ser el gran guatazo de la temporada.
La confusión parte de la banca, porque a Héctor Pinto le dio con jugar con tres zagueros en el fondo y llenar el mediocampo de volantes, supuestamente para darle mayor peso al ataque. Sin embargo, el cuadro azul parece un cumpleaños de monos en la cancholia. Waldo Ponce, que regresó del Wolfsburgo, es un flan y no hay caso de que en el fondo se entienda con Arnaldo Espínola, que se le vio tan quemado, que al final se fue expulsado por tirarle un codazo a su compatriota Leonardo Mora. En el medio no hay nadie que la agarre, porque el paraguayo Avalos es más malo que Martín Ortúzar y así no hay ningún balón que le llegue a Diego Rivarola y Sergio Gioino, que gastan sus cartuchos en puro reclamar.
Eso lo aprovechó a la pinta Puerto Montt, que en su palacete no tuvo problemas para ponerle la patuleca encima al Chuncho. A los mariscales les bastó con la gran actuación de Alvaro Sarabia para ganar el partido y llegar a diez puntos, quedando momentáneamente al tope de la tabla de posiciones.
El "Chino" abrió la cuenta a los 22' casi sin resistencia de parte de la zaga azul y en el segundo tiempo, cuando la "U" no atinaba a una, el propio Sarabia definió la mocha con un pulento golazo desde casi 35 metros.
No había nada más que hacer, porque de la banca tampoco llegaron las variantes. Gamadiel García dejo claro porqué en el Necaxa pasó sin pena ni gloria, mientras que el "Chamuca" Barrera estuvo lejos del nivel que se le conoce. Y de Walter Avalos mejor ni hablar, ya que el volante se chinga cada vez que agarra la pelota e incluso se le ve lenteja cuando trata de encarar.